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Versos inmigrantes.

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En pateras y camiones  mueren los inmigrantes.  Como vientos cimarrones  hacia países más boyantes.  Pagan el desmesurado arancel  con pegamento en los dedos, alambrada rasgando la piel, llantos de niños y miedos.  Por la ineficacia europea muere gente inocente. Mercurio no protege la odisea y el naufragio es inminente.  La mafia trafica con el refugiado, el Mediterráneo es un calvario.  Cada vez es más complicado no llorar viendo el telediario.  Y Merkel sigue con esa jeta ríspida, agorera, pepona.  Aquí le dedico mi peineta  por no hacer nada, cabrona.  Exiliados trashumantes sin patria ni bandera, que estos versos inmigrantes os abriguen en la frontera.       Marcos H. Herrero. 

Esa es mi letra. Ese soy yo.

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Creo que la mayoría de la gente que entra en el blog lo hace para averiguar mis estados sentimentales (que son muchos y no entran en un poema). Pues bien, todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Al menos en un 70%. Después de la última entrada han sido varias las personas que se han interesado por mí, cada una con una paja mental diferente, que si le escribo a Fulanita, que si le escribo a Menganita. Se equivocan señoritas, la dueña de mis poemas es una mujer; independiente, hermosa, risueña, felina, nictálope, taxativa, que cocina vestida sólo con mandil y tacones, ¿o esto formará parte del 70%? Cuando yo le dedico algo a alguien lo pongo debajo del título, o se lo digo en privado a la persona interesada. Quien me quiere lo sabe. Léanme por lo bueno de mi sintaxis y no por imaginarme con novias de tres días. Escribo retazos de mi vida, escenas lejanas, por placer, por venganza; para sacar a la poesía española del pozo en el que anda metida, para que alguien se a...

Sigo brindando por ustedes.

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"Tenía dos opciones, quedarme en la oficina de correo y volverme loco... O salir y jugar a ser escritor y morirme de hambre. Decidí morir de hambre." Charles Bukowski              Hoy amaneció luminoso, igual que hace dos años, el día que decidí abrir este blog. Aún recuerdo: al estreno asistieron personalidades muy distinguidas, Felipe Benítez Reyes, José Asunción Silva, que se escapó de la tumba para venir a mi debut, con el agujero que se hizo en el corazón, aún humeante, y el libro El triunfo de la muerte de Gabriele d'Annunzio bajo el brazo. Bukowski tampoco se quiso perder la inauguración, lo nombré encargado de barra, yo no sé cuántas botellas de whisky pudo beber. Entre el humo del blog estaba Poe, asustando con sus cuentos a las ingenuas señoritas, siempre con la capa del revés. "Muy modernitos los molinos de estos tiempos tan hideputas ." Comentaba un manco loco. John Kennedy Toole fue nuestro Master Chef, sirvió s...

De animales y fantasmas.

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Muy a menudo aparece en el bar donde bebo una gatita de unos cuatro meses; confiada, juguetona, de rayitas negras sobre fondo gris y blanco, como algunos libros. Yo la he bautizado (sin agua, claro) con el nombre de Fantasma, porque, a la hora que la luna surge del mar, ella asusta niños en el parque de enfrente; se esconde, y cuando los animales juegan a ser indios o vaqueros, Fantasma salta sobre ellos con un maullido relampagueante. Se me hace genial ver a los rapaces huyendo despavoridos a las faldas de sus madres por culpa de una gata indefensa. Y es que el parque es de Fantasma, ¿que los niños reúnen fuerzas y vuelven a hacer junta? El espectro se manifiesta para asustarlos, así hasta que los niños se van definitivamente y el parque queda libre de cachorros pitecántropos. Es entonces cuando Fantasma se acerca a mí con el rabito para arriba y una sonrisa de victoria en los bigotes.  ¡Fantasmita, niña! Muy bien, ya has dejado la hierba libre de pisadas. Ven a comer...

Derrota (III)

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  " Los que pudieron ser y no han querido".                Benditos malditos II                          Nunca me gustó ser quien soy (¿a alguien sí?). Esta cabezonería hacia la derrota a menudo se hace insoportable. Sepa usté que yo no pierdo porque existan novios mejores, preferibles, o escritores más brillantes, o trabajadores mejor cualificados, más competentes. No los hay. Yo pierdo porque me gusta. La situación de abandono y soledad (¿se acuerdan del poema?), de fracaso y caída me hace sentir vivo. No le agarro la gracia a ese invento del hombre llamado felicidad; tener casa, coche, suerte, amante, cortar el césped del jardín los domingos por la tarde, sonreírle al éxito, dormir sin desvelo en una cama desmesurada, ser el primero de la clase,  para mí, no merece la pena. Podía haberlo hecho mejor la verdad, mas no, amo el desastre. Prueben ustedes, abandone...

No cabrones, Javier Krahe.

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Hoy he amanecido con una de las peores noticias con la que puede amanecer un aprendiz de poeta como yo: Javier Krahe ha muerto.  Brillante, revolucionario, noctívago, tocapelotas, rocambolesco, divertido, rojo. Tan Brassen, tan Mandrágora. Siempre te puse de ejemplo para describir mi vida. En Disquisiciones sobre poesía y literatura escribí la anécdota que más me gusta sobre ti, la habré contado como un millón de veces, pero la vuelvo a contar. Estando Sabina en el Café Gijón, reunido con esos pseudo poetas que tanto abundan en este país, uno de ellos se le acercó y le dijo: Tú sí que eres un gran poeta y no ese Javier Krahe.-  Sabina aguantó la conversación una hora más hasta que soltó: ¿Vosotros sabéis de quién son estos versos? Tú que has tenido la rara fortuna/ de conocer/ el corazón a la luz de la luna/ de mi mujer,/ tú, que supiste cogerle el tranquillo/ a esos abrazos/ más de una vez te adivino en el brillo/ de sus ojazos./-  Algunos de los que se ...

El arte de dar una buena hostia.

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Este combate no se asemeja en nada a lo que quiero contar. Me gustaría escribir sobre boxeadores fracasados que se suben al ring por última vez, luchadores que se derrumban en la lona sobre un charco de babas y sangre, como Brad Pitt en Snatch cerdos y diamantes , o en su caso Bruce Willis que huye después de un pugilato, estafando al mafioso de Pulp Fiction , pero ésta es la pelea del siglo y aquí el fracaso brilla por su ausencia.  En una esquina tenemos a Floyd Mayweather jr. (El que va a ganar, el malo). En el ring es una bestia, pura magia. Tiene una defensa brillante y los jueces de su parte, se mueve con una chulería como de boxeador que ha ganado todos sus combates y apenas tiene cicatrices. Fuera del ring es lo peor; cuenta billetes encima de la cama, farda con sus joyas y coches y relojes (por encima del millón de dólares la pieza). Estuvo en la cárcel seis meses por pegar a su mujer, igual que su padre, que también estuvo preso por tráfico de drogas. Cu...