Entradas

LÍBRAME SEÑOR

Imagen
        Mejor hacerse fraile o tortillera          que encoñarse con una serranita            que te devora sin probar bocado.              J. Sabina.  Líbrame señor del selfie tamizado de aquellos que creen ser felices, de la sonrisa falsa del falso diputado, del vomitivo hashtag con varices. Líbrame señor del analfabetismo reinante en los círculos culturales, líbrame señor del me da lo mismo desayunar bacon que tamales. Líbrame señor de babear frente a culos digitales y tetas operadas, líbrame señor de ser el fiel televidente que comenta lo que hacen las manadas. Líbrame señor del triunfo de la muerte, del suicidio del poeta con hambruna, de las escenas de la mala suerte que escribí para tener algo de Fortuna. Líbrame señor de novias y bodas al uso, de vestir como el mediático maniquí, líbrame de ser socaliñado recluso en un...

ESCENAS DE LA MALA SUERTE.

Imagen
Al salir de Barcelona, volvió don Quijote a mirar el sitio donde había caído y dijo: - ¡Aquí fue Troya! ¡Aquí mi desdicha, y no mi cobardía, se llevó mis alcanzadas glorias, aquí usó la fortuna conmigo de sus vueltas y revueltas, aquí se oscurecieron mis hazañas, aquí finalmente cayó mi ventura para jamás levantarse! Oyendo lo cual Sancho, dijo: - Tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegrías en las prosperidades, y esto lo juzgo por mí mismo, que si cuando era gobernador estaba alegre, ahora que soy escudero de a pie no estoy triste, porque he oído decir que esta que llaman por ahí Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, sobre todo ciega, y, así, no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba ni a quien ensalza.       Cervantes. Ya he dicho aquí que el Quijote es el libro de los libros, una fuente inagotable de sabiduría. Últimamente ando quejándome demasiado, más de lo habitual, que ya es decir, ig...

DE LOS DÍAS SIN ELLA, DE LOS DÍAS SIN TI.

Imagen
I.  Lo recuerdo todo muy doloroso, tan nítido que se me saltan las lágrimas. Recuerdo las frases hechas de la gente que no conozco, el ruido de aquellos que jamás volví a ver. Recuerdo tu silencio, el silencio de la persona que aún sigue a mi lado. Recuerdo que había una máquina de café y un viento que daba portazos, también un teléfono para llamadas de emergencia. Recuerdo el luto de parientes lejanos y pueblerinos, la visita fugaz de los conocidos, personas que ya la habrán olvidado. Recuerdo el Padrenuestro de la vecina, que llegó llorando y se marchó riendo. Recuerdo la desesperación al llegar a casa con la certeza de que nunca más volvería a estar allí con ella, y recuerdo tu cara a través de mis lágrimas, tu cara de impotencia y pena. Recuerdo los pequeños detalles, aquellos que más daño hacen. El cura pidiendo dinero, la enfermera abúlica haciendo de su trabajo un trámite, las escaleras de la iglesia, los crucifijos que no ayudan, la esquela en el portal. Pero sobre ...

OTRO DÍA MÁS, OTRO DÍA MENOS.

Imagen
Otro día más de pesimismo, otro día más esclavo de la prisa, otro día más que el bruxismo estrecha mi rebuscada sonrisa. Otro día más agachando la cabeza, al policía que amenaza con multa, al jefe mediocre convertido en alteza, al médico borracho en su consulta, al jugador que frente a mí nunca pierde, y a ese conductor que pita e insulta por dos segundos de un semáforo verde. Otro día más de mal humor, otro día más ignorándome la fortuna, otro día más que no sé de qué color son los zapatos de la luna. Otro día más con el libro de autoayuda, con una oferta colgada del pellejo, con cansancio de un verso de Cernuda, con el carácter y las manos de viejo Otro días más sin leer a Cervantes, a Virgilio o la geografía de este planeta. Otro día más sin huesudos rocinantes trotando alegres por la cuneta hacia un horizonte de cartón. Otro día más siendo vulgar marioneta de la eterna insatisfacción. II. Otro día menos de existencia, otro día menos de camino...

BRINDO POR USTEDES V.

Imagen
Queda ya poco de aquel chico que se hizo con un blog absurdo y lo llamó Relámpagos, queda ya poco de aquel blog absurdo llamado Relámpagos. Yo era un joven incendiario que huía de la policía y la mundanidad queriendo ser distinto, no parecerme a toda esa gente que aparecía feliz en las fotos de mis redes sociales se convirtió en mi mayor objetivo, lejos de eso no había demasiado. El verano de hace cinco años no fue tan malo como para construir un blog, al menos no lo recuerdo de tal guisa, hubo besos, soledad, mar. Sin embargo, me dio por hacer un espacio para vengarme, a través de letra mal escrita y con ínfulas de poeta, de todo aquello que una vez me hizo daño. Digamos que de esa amalgama surgió el primer latido de Relámpagos. Así que escribí todo lo que pude, y cuanto más escribía más daño me hacía, hasta llegar a hoy donde el daño ya es irremisible. Me eché a los caminos, con unas cuantas rimas como adarga, con una prosa mimbreña de rocín, igual que un don Quijote apresu...

TINIEBLAS.

Imagen
Quiero que la muerte me traiga un Relámpago sin súplicas. Quiero que ese Relámpago sea lo último que vea en esta vida. Un relámpago que alumbra una habitación azul. Desde la cama una niña tiembla agarrada a su peluche favorito, observando, tal vez, un armario lleno de endriagos invisibles. Luego, oscuridad. Un relámpago que cae en el mar prestándole un segundo de luz azul a peces de colores, arrecifes indómitos, tesoros llenos de algas, tiburones que merodean, sangre de pescadores y la espuma de un oleaje silencioso. Más tarde, oscuridad. Un relámpago que ilumina la noche y sus murciélagos, la noche y sus díscolos sobreperfumados que intercambian mentiras por ratos de amor gratuito, la noche y sus doncellas, que regresan a casa con el virgo revalorizado. Otro trago más y oscuridad. Un relámpago que enciende el escaparate de un supermercado donde dos encapuchados disparan al tendero llenando de sangre pilas en oferta, chicles con sabor a menta, paquetes de tabaco. La...

ES DIFICIL.

Imagen
Poner una lavadora, desmigar el hachís, beber hasta la aurora estando tan lejos de París. No perder la compostura, subsistir si puedes olvidar, apoquinar otra factura estando tan lejos del mar. Dormir en los cines, malgastar la hidalguía y el viaje a los confines estando tan lejos de la poesía. Mear dentro del tiesto, desoír el letrero de un hotel, respirar este aire indigesto estando tan lejos de un Rafael. Abandonar toda esperanza, creer en el inevitable fracaso como hizo Sancho panza estando tan lejos del parnaso. Volver por el camino correcto, guardar el encono y la dentera, convertirte en un visceral insecto estando tan lejos de la primavera. Llorar por lo que pudo ser, decir la verdad en el estrado, hacer de la resignación tu menester estando tan lejos de un cielo estrellado Besar un vaso de plexiglás, desatender los atardeceres madrileños, hacer lo mismo que hacen los demás por estar tan lejos de tus sueños.     Marcos H. He...